Yabo Torbo


domingo, 4 de enero de 2015

Carta a los Reyes Magos de Oriente



Queridos Reyes Magos:

Aunque, como vuestro nombre indica, sois magos y nada escapa a vuestra inmensa sabiduría, os contaré un poco el resumen del último periodo anual: Este año me he portado bastante bien; he procurado aumentar mis horizontes musicales, he estudiado diariamente con inquietud y dedicación para seguir aprendiendo a dominar mis instrumentos de expresión artística, he abogado por mantener todos los días la curiosidad musical candente y la mentalidad sonora abierta. Resumiendo Reyes Magos; he actuado consecuentemente siguiendo unos cánones e ideales conformes a mi vocación y oficio.

A pesar de que en Junio me compré me primer smartphone, entrando así de lleno en el siglo XXI, terminando mi lucha contra la fría comunicación cibernética; no me hice Instagram, no publiqué comentarios en Facebook de ninguna índole política, ni de toros, ni de cachorros de perros enfermos, ni hice el Bucket Challenge, ni invité a jugar a Candy Crush Saga; y sí, aunque tuve Tinder y me hice "selfies" creo que mi conducta al respecto fué ejemplar.

También se que cometí errores; estuve en Williamsburg, me tomé un moca blanco y un cupcake en un bar que tenía bicicletas colgadas del techo y al llegar a Malasaña de vuelta todo me pareció una farsa. Me compré dos camisas de flores en H&M y las llevo muy a menudo. Toqué en festivales indies y escuché bandas punteras de dicha “escena” por curiosidad en Spotify. Sabéis que siempre reconozco mis fallos y que obraré para que dichos errores no se vuelvan a repetir

Llegados a este punto me gustaría comenzar con mis deseos y peticiones para este año 2015, en el que ya nos encontramos, sé que con vuestro infinito poder seréis capaces de hacerlo realidad: Me gustaría pediros grandes dosis de sentido común (el menos común de los sentidos y totalmente desaparecido y añorado por estos lares) para que se ponga patas arriba la escena musical de este país y terminar de una vez por todas con los movimientos insípidos de "músicos" que juegan a ser mesías culturales y no llegan ni a militar como soldado raso en las filas del ejército del buen gusto. A su vez y de forma concatenada os pido que pongáis fin a todo el circo afincado y desplegado alrededor de toda esta parafernalia de "sinsentido" y que provocan que al final nos olvidemos de lo que realmente importa: El arte. No permitáis que el Anis del Mono caiga en manos de los “modernos” (tengo recuerdos muy bonitos de mi abuela y sus caramelos; ya nos quitaron a Lemmy y a Jagger, no lo harán otra vez).

 Pediros encarecidamente que le deis grandes dosis de paciencia a todos aquellos artistas que por culpa de esta gran maquinaria pasan hambre y frío, y que son los verdaderos exponentes culturales que necesitamos; por favor protegedlos y dadles fuerzas. Y a los que llevan toda la vida haciéndolo con coherencia y esfuerzo dadles más energía  fuerza si cabe para que sigan en la brecha.


Por último dejadme que comparta una reflexión con vosotros: Ser artista (y no digo que yo lo sea, no soy quién para decirlo) no es un derecho, es un privilegio que hay que ganarse diariamente con trabajo y esfuerzo y cuya máxima y fin es el arte, todo lo demás es secundario.



Gracias a Melchor, Gaspar y Baltasar.


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