Yabo Torbo


viernes, 15 de agosto de 2008

Abraxas


"El estigma de Caín..."


Y me contó una historia de un muchacho enamorado de una estrella. Adoraba a su estrella junto al mar, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella y le dirigía todos sus pensamientos. Pero sabía, o creía saber, que una estrella no puede ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino era amar a una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habría de purificarle y perfeccionarle. Todos sus sueños se concentraban en la etrella. Una noche estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasión dió unos cuantos pasos hacia adelante y se lanzó al vacío, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse pensó que era imposile y cayó a la playa destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella.

1 comentario:

enrique dijo...

Querido Santiago: Por fin puedo comunicarme con tu blog. Hace días que lo intenté sin éxito. Me han gustado mucho tus textos varios descriptivos del viaje y esos otros tan poéticos…¿son todos tuyos?. Lo más importante, ya te lo dije, es ver cómo se van realizando tus sueños y tus anhelos más nobles. Todo ello, sin dejar que te esclavicen, y aprendiendo a distinguirlos de esos otros espejismos que a veces se presentan disfrazados de sueños…
Ya hemos visto lo que nos pides que te preparemos para llevarte de aquí en tu próximo viaje . Entérate si puedes llevar cosas del cerdo, ya que en algunos países no dejan entrar esos productos.
Te llamaré mañana lunes día 18 sobre las once de la noche de aquí, desde Murcia, y hablaremos un rato.
Un fuerte abrazo de tu padre. Enrique